CÁNCER DE VEJIGA

El cáncer de vejiga se forma en los tejidos de la vejiga, el órgano donde se almacena la orina. El tipo histológico más frecuente es el carcinoma de células de transición. El cáncer de vejiga es cinco veces más frecuente en varones que en mujeres. De todos los tipos de cáncer, el de vejiga es el cuarto en el varón y el 13º más frecuente en la mujer.

vejiga Actualmente no está muy claro qué provoca el cáncer de vejiga. Un factor de riesgo aumenta el riesgo de que se produzca el cáncer, pero no es suficiente ni necesario para causarlo. Los principales factores de riesgo de cáncer vesical son (edad, tabaco, ciertas sustancias químicas, irradiación…).

Los síntomas principales son:

La sangre en la orina (hematuria), necesidad de orinar con más frecuencia de lo habitual (frecuencia urinaria), necesidad de orinar con urgencia (urgencia miccional) o dolor al orinar (disuria).

Para el diagnóstico serán necesario pruebas de imagen (ecografía vesical, TAC…) y la uretrocistoscopia, una exploración que consiste en la introducción por la uretra un tubo con luz y una cámara en su extremo para ver el interior de la vejiga y la uretra y así comprobar si hay algún tumor. La cistoscopia se puede realizar en el consultorio médico, se trata de un procedimiento que habitualmente se realiza con un cistoscopio flexible y suele tolerarse bien con ayuda de gel anestésico.

El pronóstico y el tratamiento dependen del grado y de la infiltración tumoral vesical.

Tumor superficial

Son tumores que no penetran en la pared vesical. El tratamiento consiste en la extirpación por via endoscópica (resección transuretral). Se trata de una cirugía que se suele realizar con anestesia epidural y colleva pocos días de hospitalización, se efectúa a través de la uretra. El tumor se analizará y asi estableceremos el grado histológico y su penetración en la pared vesical. En tumores superficiales, a vecvejiga-canceres será necesario iniciar ciclos de quimioterapia o inmunoterapia a través de la uretra para reducir el riesgo de recidiva y de progresión de estos tumores.

Tumores infiltrantes

Estos suelen ser muy agresivos y se extienden en profundidad a la pared muscular de la vejiga. El tratamiento consiste en extirpar la vejiga con la próstata en el varón (cistoprostatectomia radical) y en la mujer la vejiga, útero y parte de la vagina (cistohisterectomia radical), asociándose a un extirpación de los ganglios linfáticos regionales (linfadenectomia pelviana). Posteriormente realizaremos una derivación urinaria, existiendo múltiples técnicas (neovejiga con segmento intestinal, estoma en la piel…) que aplicaremos según cada paciente.

CISTITIS URINARIA (INFECCIONES URINARIAS)

 Se trata de una patología muy prevalente en las mujeres. Los síntomas habituales suelen ser aumento en la frecuencia miccional (necesidad de ir a orinar), molestias e incluso dolor al orinar (disuria) y sensación de deseo miccional al finalizar la micción (tenesmo vesical), a veces puede aparecer hematuria (sangre en la orina). Para el diagnóstico, es necesario realizar un cultivo de orina antes de iniciar el tratamiento de esta manera determinaríamos el germen causal y la sensibilidad de los distintos antibióticos. Actualmente existen múltiples modalidades terapéuticas (medidas higiénico-dietéticas, profilaxis antibiótico, arándanos, vacunas…). Algunas mujeres presentan infecciones de orina de forma frecuente, en esos casos hay que realizar un examen más exhaustivo (pruebas de imagen, analítica de sangre…), el tratamiento será individualizado para cada paciente.

 

CISTOPATIAS

Existen multitud de patologías vesicales (cistitis eosinófila, cistitis intersticial, cistitis incrustante….). Cada una se utilizará herramientas adecuadas para su diagnóstico y su correcto tratamiento.